Se prueban telas, rellenos y accesorios para verificar certificaciones y propiedades físico-químicas. Los materiales que no cumplan con los estándares son rechazados.
Los controles de calidad en etapas clave de producción monitorean la densidad de las puntadas, el peso del relleno y la fijación de los accesorios.
Cada juguete terminado se examina bajo luz estándar para detectar manchas, hilos sueltos y características asimétricas.
Las muestras se someten a pruebas de tracción, mordida, detección de metales y caída según estándares internacionales antes del envío.